Las clases presenciales en el Perú ya son una realidad. En lo que es Educación Primaria, los niños regresaron a las aulas tras dos años de ausencia debido a la pandemia de la COVID-19, trayendo consigo diversos retos que las instituciones educativas (II.EE.) de Educación Primaria deben afrontar.

Para esta nota contamos con el apoyo de la Mag. Elva Mamani Llatas, Docente y Coordinadora del Área de Práctica Preprofesional en la carrera profesional de Educación Primaria e Interculturalidad de la Universidad de Ciencias y Humanidades – UCH.

En el retorno a clases, las II.EE. de Educación Primaria están manejando protocolos para evitar contagios y ayudando a tener un retorno a clases saludable, sin embargo, existen otros retos que detallaremos en esta nota.

Los retos de la presencialidad

“Sabíamos que tarde o temprano, docentes y estudiantes volveríamos a las aulas de forma presencial, tomando en cuenta este escenario, nos hacemos la pregunta ¿En qué condiciones se realizaría este retorno? Es allí, donde podemos observar que existen grandes retos; partiendo desde la infraestructura y las condiciones que actualmente tienen las II.EE, la modalidad en cuanto a la asistencia y participación de los y las estudiantes, la atención, el soporte emocional que necesitan nuestros estudiantes y con eso el nivel académico actual tras dos años de educación remota”, declara la Mag. Mamani Llatas.

Sobre este asunto, la también docente de la UCH manifestó, “en tal sentido, considero que debemos partir de un análisis exhaustivo de los estándares y desempeños de cada grado, partiendo de una evaluación diagnóstica y de un trabajo articulado, poner énfasis en el desarrollo de todas y cada una de las competencias establecida dentro del Currículo Nacional de Educación Básica y que se encuentran diversificadas y contextualizadas en la planificación de cada II.EE. de acuerdo a su realidad actual”.

Calidad educativa para todos

En el retorno a la presencialidad se está aplicando el uso de aulas hibridas, donde un grupo de estudiantes sigue las clases de manera presencial y el otro de manera remota, lo que genera un nuevo reto para el docente: brindar la misma calidad de educación, “Considero que se debe partir por buscar los espacios pertinentes de interacción real con el estudiante, no se trata solo de conectividad o trabajos asíncronos, sino de «conectar con el estudiante», de modo que el mismo estudiante progrese en la gestión de su propio aprendizaje de forma autónoma, con pleno dominio de la interacción a través de los entornos virtuales generados por las TIC”, explica la Mag. Elva Mamani Llatas.

“Además, es importante reconocer que la implantación de las Tecnologías de la Información y Comunicación – TIC, en estos tiempos de virtualidad, tiene la promesa de acortar caminos al tender puentes y revertir, en alguna medida, las desigualdades en múltiples ámbitos, generando oportunidades a los y las estudiantes. Debemos entender que la incorporación de las TIC en la educación debe generalizarse como política pública, sin embargo, falta mucho por mejorar en materia de conectividad, puesto que la brecha se extiende aún más con el paso del tiempo”, detalló.

Afectados emocionalmente

La pandemia del COVID-19 es una etapa en la historia del mundo que viene dejando huellas muy profundas, en especial entre quienes perdieron a familiares o amistades, e incluso quienes vivieron etapas muy difíciles debido a problemas en el mismo seno de la familia, algo que un niño, que está en plena etapa de desarrollo emocional, puede afectar la manera en que encara su futuro.

La también coordinadora de Practicas Preprofesionales de la carrera profesional de Educación Primaria e Interculturalidad de la UCH, Mag. Mamani Llatas, indica que, “en cuanto al soporte emocional, los docentes se presentan ante un reto importante que atender y dar prioridad. Lamentablemente, en estos dos años de confinamiento, los hogares no fueron los lugares más seguros para muchos niños y niñas de nuestro país, esto se fundamenta en información de la UNICEF (2020) que advirtió sobre el riesgo del incremento de violencia durante la pandemia, enviando reportes de casos de hasta en un 28% de violencia familiar”.

En ese sentido, la Mag. Mamani Llatas recomienda que, “las II.EE. implementen programas en el desarrollo de convivencia y habilidades emocionales para procurar el bienestar emocional de los niños y niñas. También se debe preparar a los docentes en cuanto al manejo de estrés, así como saber identificar indicios de violencia para su canalización oportuna”.

Alianza con los padres

Debido a las clases remotas por la pandemia, los padres de familia protagonizaron un papel crucial en la educación de sus hijos, algo que no debería perderse en el retorno a clases presenciales, donde algunos padres suelen desprenderse y dejar toda la responsabilidad de la educación de sus hijos en el colegio.

“Se debe involucrar a los padres en los aprendizajes de sus menores hijos de forma permanente, en función a que tengan claridad de qué se espera lograr mediante un trabajo en equipo, hay que tomar en cuenta que nadie se compromete en lo que no conoce, ningún padre o madre de familia aceptará algún reto o asumirá mayor compromiso de las cosas que ignora. Por lo tanto, es necesario que el docente mantenga una comunicación directa y horizontal con las familias, haciéndolas partícipes en todo el proceso de desarrollo de actividades dentro de las II.EE. esto va a permitir que su aporte sea mucho más funcional y duradero en el paso del tiempo”, señala Mamani Llatas.

Conscientes de las necesidades en el aula

Para proponer estrategias personalizadas que permitan dar soluciones a los retos de los alumnos es necesario conocerlas, la Mag. Elva Mamani Llatas declara que, “hoy en día la educación formal se hace análogo con el trabajo en el sector salud, un médico que no conoce el diagnóstico de su paciente, no podrá dar solución al problema presentado; del mismo modo, el docente actual debe conocer la realidad, características y detalles específicos de sus estudiantes para poder brindar la oportuna «medicina educativa», de acuerdo a sus necesidades e intereses”.

“En estas semanas de inicio de clases, en este nuevo escenario pedagógico, las diferentes II.EE. vienen realizando el recojo de información mediante la aplicación de una evaluación diagnóstica de forma integral; con los resultados obtenidos se podrá considerar pertinente brindar algunas recomendaciones a los docentes, tales como el promover en el aula, estrategias de aprendizaje más efectivas para elevar el nivel académico en los y las estudiantes. Brindar a los estudiantes una mochila llena de estrategias de aprendizaje y habilidades que puedan poner en práctica en cada experiencia de aprendizaje, así como enseñar mediante la reflexión en la acción”, explicó Mamani Llatas.

Acortando brechas

Seamos sinceros, en el Perú no todos los niños tuvieron las mismas facilidades, apoyo, entre otras cosas, para sostener su educación en estos dos años de clases remotas. Ante esta situación, la Mag. Mamani Llatas recomienda, “considerando que la virtualidad llegó para quedarse, recordemos también que, a grandes problemas, grandes oportunidades; esta situación genera como respuesta una reestructuración de la enseñanza y del trabajo que nos lleva a un nuevo paradigma en el que los docentes se han tenido que adaptar y que aún lo continúan haciendo, ellos son los indicados en brindar la oportunidad de acceso a diferentes plataformas o a los EVA – Entornos Virtuales de Aprendizaje, para que los estudiantes accedan a la comunicación e información y que les permita seguir aprendiendo aún a pesar de haber retornado a la presencialidad”.

“Las brechas académicas se irán acortando en la medida que el docente atienda la diversidad desde una perspectiva abierta y flexible en cuanto al uso de herramientas digitales para sus estudiantes, no todos aprenden de igual forma, ni a un mismo ritmo, es utópico pensar que exista una receta única y exclusiva que ayude a todas y todos los estudiantes, principalmente el acompañamiento docente en su función de ser mediador, será el paso decisivo para, no solo acortar sino, desaparecer las brechas que aún existen”, sostiene Mamani Llatas.

Destrezas ganadas

Los alumnos, debido a las clases remotas, ganaron destrezas al aprender a manejar diferentes plataformas, programas y herramientas tecnológicas, algo que quizá podría perderse con las clases presenciales, ¿cómo no dejarlas de lado?.

La docente de Educación Primaria e Interculturalidad de la UCH recomienda que “se debe interiorizar aún más el desarrollo de la competencia en los entornos virtuales generados por las TIC, esto responde a la competencia transversal establecida en el Currículo Nacional de la Educación Básica – CNEB, el docente debe conocer la competencia mediante el análisis del estándar de ciclo, desempeños de grado, así como las características de los niños y niñas de las aulas que se atiende”.

“Esto nos brindará un resultado general que permita al docente tener una mejor comprensión que durante la pandemia hemos estado trabajando a oscuras, sin poder visualizar que desde hace años el CNEB ya nos daba el horizonte y la visión del trabajo que debíamos considerar y ejecutar en cada una de nuestras prácticas pedagógicas con nuestro estudiantes para generar el máximo desarrollo de sus competencias y capacidades de acuerdo a la complejidad de los estándares establecidos por el nivel educativo”, detalló Mamani Llatas.

Consejos para padres de familia

Sobre este tema, la Mag. Elva Mamani Llatas ofrece algunos consejos a los padres de familia sobre esta nueva etapa educativa de sus hijos, “Las familias deben reconocer a los niños y niñas como sujetos de derechos en la que desarrollan una identidad propia, basado en ritmos heterogéneos de su desarrollo”.

“Además, cada familia debe garantizar el cuidado, la acogida, el amor y protección en el espacio familiar, brindando la posibilidad de que los niños y niñas desarrollen un sentido de pertenencia y contar con experiencias que les permitan explorar, así como expresar sus emociones”.

“Es imperativo que las familias logren establecer rutinas y horarios, esto se puede personalizar tomando en cuenta las actividades de cada familia, se puede manejar un horario similar de forma parcial al del colegio, donde se detallen espacios y tiempos dedicados a cada una de las actividades que establezcan dentro de la lista presentada”.

“La educación formal ya no depende solo del docente, es el estudiante quien determina cuán lejos quiere y puede llegar. Es en esta parte que se debe desarrollar un soporte con cada una de las familias, con el único propósito de apoyar las iniciativas de sus hijos o hijas, asegurando que los límites sean solo espacios por cruzar” aconseja Mamani Llatas.

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