Estudiar con calor no es algo muy cómodo, porque es asociado con playa, diversión, helados, y pasarla bien con los amigos (claro, todos están de vacaciones). Sin embargo, debido a las metas y responsabilidades que tienes, estos son meses cruciales para lograrlas.

Sin embargo, es bueno considerar que realmente hay tiempo para todo (claro, siempre y cuando uno lo quiera así), por lo que con un poco de planificación podrás estudiar de la mejor forma y también disfrutar de esta temporada.

Pero como somos conscientes de que estudiar en verano es difícil (realmente el calor disminuye el esfuerzo e incrementa la pereza) es que te daremos estos consejos que te serán de gran ayuda durante estos meses de mucho calor:

Hidratarte: Si normalmente tomamos dos litros de agua, durante el verano debemos hidratarnos más, en especial porque perdemos mucho líquido debido a la sudoración. Si no bebemos la cantidad de agua recomendada, durante estos periodos de mucho calor, podremos padecer ciertos malestares, y también puede generar dolor de cabeza, fatiga, cambios de humor, calambres, dolores musculares. Es recomendable tomar zumos, batidos de frutas o smoothies.

Evitar comer en cantidades: No es una buena opción para el verano comer en cantidades, dado que esto generará que necesitemos de una siesta o algo similar. No podremos estar cómodos para estudiar si comemos demasiado, sin embargo, es bueno beber aguar constantemente para mantener la hidratación.

Comodidad: Lo ideal sería contar con aire acondicionado y tener todo lo que se necesite a la mano, quizá tengas una biblioteca con esas condiciones cerca a tu hogar. No obstante, debemos tener en cuenta ciertos detalles como el no exponernos al sol durante las horas más calurosas (entre las 12 y las 16 horas), usar ropa de algodón, tejida y que sean transpirables.

Hacer un horario de actividades: Como el calor nos instará a relajarnos y dejar de estudiar, lo mejor es hacer un horario, pero que también considere tiempo para el descanso o salidas. Pasadas algunas horas de estudio, deberíamos realizar pequeñas pausas de entre 5 o 15 minutos, lo cual es suficiente para desconectarte por un rato del estudio y retomarlo con mejor actitud.

Adquirir materiales que inspiren a estudiar: Para estudiar en verano es importante tener algunos alicientes y uno de ellos es tener un entorno agradable, como es el caso de adquirir una nueva libreta, lapiceros marcadores con los colores que te gusten, así como una agenda para programar y organizar tus horarios.

Dormir lo necesario: Se recomienda que siempre debemos tener cuidado con dormir lo necesario, a veces al acostarnos, el hecho de revisar las redes sociales o ver algunos vídeos desde el celular, genera que no perdamos el sueño. Al dormir las ocho horas correspondientes, estaremos descansados para afrontar las labores del día.

Estudiar con música: Se recomienda escuchar música sin letra o con letra que no se entendible, sino corres el riesgo de distraerte reflexionando en la letra, cantando o incluso ponerte a bailar. Sobre la música, es muy buena idea aprovecharla para aprender con las canciones que se van escuchando, es decir, según las secuencias musicales, nos acordaremos de lo estudiado.

Cambiar de ambiente de estudio: Recordemos que, por ser verano, puede ser muy motivante el visitar diferentes lugares, eso sí, manteniendo los mismos horarios y la disposición para estudiar. Puedes considerar un parque, playa, el campo, o algún otro lugar cómodo y donde puedas cumplir con tus responsabilidades académicas.

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