La entrevista de trabajo es el paso clave dentro del proceso de selección, al que solo llegan los candidatos que convencieron con su hoja de vida.

Si has llegado hasta esta etapa, la empresa cree que eres la persona idónea para el empleo, así que solo te queda convencerlos en persona de que eres la mejor opción.

Luego de averiguar más sobre la empresa (su cultura, visión, misión, valores e ideología); de haber elegido tu impecable vestuario; y sobre todo haber llegado temprano a la entrevista, llegó el momento de la primera impresión.

Aquí te daremos los pasos que debes seguir para superar la entrevista de manera exitosa:

Muestra simpatía

Al llegar, saluda a las personas desde la puerta y muestra una sonrisa. Ser amable es una cualidad que indica que puedes manejarte en sociedad y que eres respetuoso con los que te rodean.

Si pasan unos minutos y no te atienden, espera, no te muestres impaciente, si se excediera el tiempo, pregunta discretamente. Siéntate de manera correcta.

Saluda de manera apropiada

Al ser atendido, saluda con un “buen día” y espera a que la persona extienda la mano para el saludo; si lo hace, salúdalo de la misma manera.

Nunca te sientes antes que él, espera que él se siente primero y te diga puede sentarse, si no lo hace y se sienta, sería adecuado preguntar si puedes sentarte. Aunque la empresa sea horizontal en el trato, muestra buenos modales.

Mantén el contacto visual

Un punto importante de la comunicación es el contacto visual, no bajes la mirada o hables mirando a otro lugar, esto es signo de desinterés o en todo caso de poca habilidad para la comunicación.

Habla con tono de voz adecuado

El tono no debe ser ni muy alto, ni muy bajo, con seguridad, respondiendo a las preguntas, siempre incidiendo en tus fortalezas, en tus estudios y experiencia, sin caer en el error de hablar de glorias, salvo que te lo pregunten.

Cuando hablamos demasiado de nuestros logros en la entrevista suele caer mal, para ello en el curriculum vitae puedes emplear el área de premios o reconocimientos, ten por seguro que el entrevistador ya lo revisó.

Atento a tu lenguaje corporal

El cuerpo habla más que la boca. El lenguaje corporal es tu principal arma, por ello ten en consideración sentarte en posición correcta, una postura derecha y no resbalándote en la silla, sin cruzar los brazos o piernas, pues es signo de defensa.

No toques tu nariz o boca porque son indicadores de mentira, mira al entrevistador con una mirada cordial, no lo mires intensamente o con fuerza porque puedes debilitar la comunicación; esto, es signo de querer el poder o “yo puedo más que tú”.

Evita los malos hábitos

Algo que debes cuidar es no tocar zonas de tu cuerpo, como meter el dedo en la nariz o boca, oreja, esto puede suceder sin que te percates de ello. Si sueles hacerlo, corrige estos hábitos en el proceso de conseguir trabajo y/o para una mejor convivencia.

No te excedas en la confianza

Cuando la comunicación ha empezado a fluir en la entrevista de trabajo y ambos disfrutan de conversar, ya no parece una entrevista sino más bien una conversación, pero siempre recuerda que eres el entrevistado, no te excedas en confianza así parezca que la otra persona te la brinda, siempre trátalo de usted.

Muestra el máximo de paciencia y tolerancia

A veces en la entrevista de trabajo observan tu capacidad para trabajar bajo presión; sin embargo, si la comunicación se tornara agresiva porque el entrevistador se muestra así, despídete con respeto y no sigas el juego.

Al despedirte, hazlo de la misma manera en la que te saludaron; si te dio la mano, despídete de la misma manera y agradece por la oportunidad.

 

Karina Chirinos
Psicopedagoga de la UCH

 

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