¿Qué es procrastinar? Este término se refiere a dejar de hacer algo que es importante por algo que solo genera satisfacción, placer inmediato, es entretenido y de menos valor. Por ejemplo, un estudiante tiene la intención de hacer alguna tarea, pero le surge la idea de revisar un rato las novedades en Facebook y empezar después con el trabajo. Pasa el tiempo y el resultado es trabajar bajo presión por la fecha de entrega, así como desvelarse con tal de cumplir dicha tarea.

Hay diversas razones por las que un estudiante cae en la procrastinación, entre ellas figuran el no saber por dónde empezar el trabajo, el temor a realizarlo, no afrontar un momento incómodo, la simple flojera, o hacer cualquier otra actividad que genere placer inmediato.

El problema es que muchas de estas acciones de procrastinación suelen ir acompañadas de excusas aparentemente razonables. Sin embargo, es muy probable que esas decisiones afecten las oportunidades educativas, las relaciones sociales, o generen estrés y repercusiones negativas en los estudios.

Vale aclarar que no se debe confundir la procrastinación con el tiempo de ocio, porque este es un tiempo importante para las satisfacciones subjetivas y el desarrollo personal, y se puede disponer de él como mejor se considere.

Consejos:

  • Sé honesto contigo: hay días en que no se tiene la energía para estudiar, por ello, es importante dejar descansar a nuestra mente y cuerpo para que al recuperarse puedan continuar con los estudios o trabajos.
  • Enfócate en la tarea más importante: Se debe escoger la tarea más urgente ya que generará un sentimiento de productividad que incluso motivará a culminar con el resto de tareas pendientes. Lo importante es evitar distracciones como las redes sociales, la televisión, u otro factor de distracción. Se debe empezar la tarea y olvidarse de lo demás.
  • Divide las tareas: para los días bajos en energía se puede usar la técnica donde se divide las tareas en bloques más pequeños de tiempo para trabajarlas por 20 o 30 minutos con descansos de 5 o 10 minutos.
  • Incentivo al esfuerzo: Para los trabajos importantes, complejos que realmente demandarán un esfuerzo importante, es bueno darte una recompensa al final. Por ejemplo, al concluir una tarea que duró varias horas, es una buena idea relajarte con una película, esto no solo te ayudará a despejarte y entretenerte, sino que también recuperarás energías para seguir trabajando después.

No te dejes vencer por la procrastinación, recuerda que la parte más difícil es empezar, todo depende de tu decisión.

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